
La Adrada
Aquí se conocieron nuestros abuelos Chato y Vicente cuando eran niños. Y nació una amistad que en los años 60, continuó en la isla de Córcega.
Nuestros padres, Pedro y Raoul, siguieron veraneando en el mismo pueblo. Fue allí donde conocieron a quienes serían sus futuras mujeres: las Nieves.
Y más de veinte años después, la historia volvió a repetirse.
En el verano de 2022 nos conocimos en ese mismo pueblo. Sin saberlo, acabábamos de entrar en una historia que nuestras familias llevaban décadas escribiendo.

Île de Beauté
Es imposible contar nuestra historia sin mencionar Córcega, "la isla de la belleza".
A finales de los 50, el abuelo de Sonia, Vicente, dejó atrás su querido pueblo de La Adrada y se marchó a Francia en busca de trabajo. Un año después, llamó a su amigo Chato para decirle que fuera con él.
Vicente y Chato, junto a nuestras abuelas Clemen y Carmen, forjaron en esa isla una amistad que duraría toda la vida. Y algunos años más tarde en la ciudad de Bastia, nacieron nuestros padres: Pedro y Raoul.
Lo que no sabían estas dos familias es lo que el futuro les deparaba...

Plaza de la Villa
Tras toda una vida sin habernos cruzado antes, el destino nos puso en el mismo lugar, al mismo tiempo: las fiestas del Salvador de 2022, Plaza de la Villa de La Adrada.
Sara, prima de Sonia, nos presentó sin saber que la historia estaba a punto de repetirse. Años atrás, su madre Maica había presentado, en ese mismo pueblo, a los padres de Sonia, Pedro y Nieves.
Sara le contó a Sonia que Marco tenía algo que ver con Córcega y a Sonia le picó la curiosidad...
A veces, el destino tiene cartas guardadas en la manga que no vemos venir.

Piedralaves
Ese verano acabamos en las fiestas de Piedralaves: el grupo de primos de Sonia y los amigos de Marco.
Fue allí donde empezamos a hablar de verdad. Sonia, todavía con la curiosidad que le había despertado Sara, sacó el tema de Córcega.
Y entonces llegó la sorpresa: nuestros padres habían nacido en la misma ciudad, Bastia, Córcega.
Marco, entre risas, se sacó hasta su collar de Córcega. Ya empezaba a parecer demasiada casualidad.
Al día siguiente preguntamos en casa.
Y fue cuando descubrimos que nuestra historia había empezado mucho antes de lo que pensábamos.

El 2 y el 7
A veces las casualidades llegan demasiado lejos como para seguir llamándolas casualidades.
Sonia: -¿Qué es ese tatuaje que tienes en el brazo?
Marco: -El 7. Mi número de la suerte, escrito en árabe.
Sonia: -Qué casualidad. es el día de mi cumpleaños.
¿Cuándo es el tuyo?
Marco:-B1 2 de septiembre.
Entonces Sonia se levantó la manga y enseñó el número 2 tatuado en su brazo.
Teníamos tatuado el número del cumpleaños del otro desde mucho antes de conocernos.

Nuñez de Balboa
Después de nuestra primera cita, volvimos juntos al metro donde Sonia se bajaba cada día para ir a trabajar.
Todo había sido tan fácil. La conversación, las risas, la forma de estar juntos...
Y entonces Sonia se acordó de algo que le había dicho su amiga Belén tiempo atrás:
"El amor es fácil."
Y ahí, en las escaleras mecánicas de Núñez de Balboa, llegó nuestro primer beso.
Desde ese momento, los dos supimos que nuestra historia acababa de comenzar.

Mean Fructosa
La primera vez que Marco cocinó para Sonia, preparó una receta de su hermana: ensalada de remolacha. Lo que todavía no sabía es que la remolacha y la fructosa no eran precisamente buenas amigas de Sonia.
Después de aquella tarde juntos, llegó el momento de despedirnos. Sonia se montó en el coche, arrancó y empezó a sonar "Mean", de Taylor Swift, una de sus canciones favoritas.
Y derepente Marco empezó a cantarla. A pleno pulmón. En plena calle. I sin ninguna vergüenza.
Aquella noche también descubrimos que juntos íbamos a reírnos muchísimo.

Walking Disaster
Nuestro primer concierto juntos llegó poco después de conocernos, fuimos junto a nuestra amiga Ira a ver a Simple Plan y Sum 41.
Aquella noche, "Walking Disaster" se convirtió en una de nuestras canciones. De alguna manera, describía perfectamente la llegada de Sonia a la vida perfectamente ordenada de Marco.
En nuestro primer San Valentín, Sonia le regaló a Marco una ilustración de nuestra amiga Uxue en la que aparecíamos los dos, con una frase que ya nos representaba: "My walking disaster".
Y dos años después, volvimos a ver a Sum 41 en directo. Cuando sonó aquella canción, volvimos a aquella primera noche.

Harry Potter
Durante los primeros meses juntos, Sonia ya tenía en casa de Marco su propio cajón.
Marco un día se dio cuenta de que Sonia se había enamorado de la colección de Harry Potter de Women'secret. Y decidió hacer algo al respecto.
Al abrir el maletero del coche, Sonia se encontró con un conjunto completo de la colección: pijama, calcetines, zapatillas y chaqueta.
Todo preparado para que lo dejara en casa de Marco y pudiera usarlo cada vez que fuera.
Quizá todavía no lo sabíamos, pero con todas aquellas pequeñas cosas, Sonia empezaba a tener cada vez más sitio en la vida de Marco.

Ámsterdam
Tras unos meses juntos, decidimos hacer nuestro primer viaje a un lugar en el que ninguno de los dos había estado antes: Ámsterdam.
La Navidad estaba a punto de llegar y las calles comenzaban a llenarse de luces. Un día en el que no dejó de llover, decidimos refugiarnos en un pequeño restaurante de fondue iluminado con velas.
Mientras fuera la lluvia doraba las calles y los canales reflejaban las luces, nosotros nos llenábamos de queso, vino y mucho amor.
Y es que precisamente fue en esta ciudad tan mágica donde nos dijimos "te quiero" por primera vez.

I'll be there for you
Si conoces a Sonia, sabes que sus cumpleaños son algo muy serio.
El primero que celebramos juntos fue en casa de sus padres y tuvo una temática muy especial: Friends.
Todo empezó un día en el que Sonia estaba triste y Marco puso un capítulo para animarla. Aquella tarde descubrimos que los dos éramos muy fans de la serie, así que, cuando llegó su cumpleaños, la elección estaba clara.
Marco no solo ayudó con la decoración y la comida. También apareció vestido con un enorme disfraz de conejo rosa, homenajeando a Chandler Bing.
Y ese día, Sonia entendió que había encontrado a su "lobster".

Julián Camarillo
Tras nueve meses, nos fuimos a vivir juntos.
Y, una vez más, el destino estuvo de nuestra parte. Nos enamoramos del primer piso que vimos y, por suerte, la dueña también se enamoró de nosotros.
Este sigue siendo nuestro hogar. El lugar donde hemos vivido nuestras primeras Navidades, las primeras cenas con nuestras familias y nuestros primeros cumpleaños.
El minimalismo de Marco y los colores de Sonia acabaron encontrando su propio equilibrio, y poco a poco este piso se convirtió en un reflejo de los dos.
Un nidito de amor donde, al entrar, siempre huele a velas y suena música en vinilo.

Swifties Forever
El amor de Sonia por Taylor Swift nos llevó hasta Edimburgo.
Allí, junto a sus amigas, vio por segunda vez a su rubia favorita. Y después de aquel fin de semana, Marco llegó a Escocia para continuar el viaje juntos.
Fue también el momento de conocer a los titos "ingleses", que, al igual que las swifties, aprobaron a Marco desde el primer momento.
En The Scottish Highlands descubrimos algo que no sabíamos que nos iba a gustar tanto: viajar juntos por carretera y descubrir paisajes que parecían sacados de un cuento.

Los Torino
Antes de cumplir un año juntos, Marco ya sabía que aquello iba para largo. Por eso invitó a Sonia a su primera boda juntos: el enlace de Jorge y María en Jaén.
Sin saberlo todavía, aquella boda acabaría desencadenando las demás. El año pasado fueron Marcos y María los siguientes en dar el paso, y ahora nos toca a nosotros ser los terceros.
Los amigos de Marco se llaman los Torino, el nombre del equipo de fútbol que tenían desde jóvenes. y poco a poco, fueron llegando las Torinas.
Nos hace ilusión pensar que en unos años, tendremos mini Torinos para tener al equipo verdaderamente al completo.

Malasia
En 2025, tuvimos la oportunidad de viajar juntos por primera vez a Asia: Kuala Lumpur, Singapur y Langkawi.
Marco encontró en Singapur un reloj que le encantó. Y según la tradición, al chico se le regala un reloj cuando pide matrimonio...
Nos miramos. Los dos sabíamos que ese momento iba a llegar algún día. Así que Sonia se lo compró.
Meses después, en Córcega, Marco se arrodilló y le pidió matrimonio.
Y hoy, el día de nuestra boda, Marco lleva puesto aquel reloj por primera vez

Cap Corse
El verano de 2025 hicimos un viaje en coche por el norte de Córcega, Cap Corse.
Un día, Marco decidió parar en un acantilado escondido para ver unas vistas increíbles. Cruzamos una roca que parecía hacer de puerta y descubrimos un rincón completamente privado frente al mar.
Sonia estaba algo nerviosa porque tenía alguna sospecha.. entonces se giró.
Y allí estaba Marco, arrodillado, con una pregunta en los ojos y un anillo precioso de diamantes y turmalina rosa en las manos.
Aquí empezó el año más bonito de nuestra vida planeando este día tan especial.

El Cabildo
Llegados a este punto, ya sabes lo importante que es La Adrada para nosotros.
Hay un sitio muy especial en el monte del pueblo, llamado El Cabildo, cuya historia, al igual que la nuestra, trasciende generaciones y tiene ese toque mágico que te hace creer en el destino.
No hubo ninguna duda de que este tenía que ser el sitio para darnos el sÍ quiero, y forjar una relación tan bonita y duradera como lo hicieron nuestros ejemplos a seguir:
Carmen y Vicente
Clemen y Chato
Consu y Ángel
Julia y Emilio
Nieves y Pedro
Nieves y Raoul